Alta tras enfermedad pulmonar intersticial en adultos

Lo que sucedió en el hospital

Usted estuvo en el hospital para que le trataran los problemas respiratorios causados por la enfermedad pulmonar intersticial. Esta afección produce cicatrización en los pulmones, lo cual dificulta la obtención de oxígeno por parte del cuerpo.

Usted recibió tratamiento con oxígeno y es posible que necesite seguir usándolo cuando vaya a casa. Su médico puede haberle dado un nuevo medicamento para el tratamiento pulmonar.

Manténgase activo

Trate de caminar para ganar fuerza:

  • Pregúntele al médico o al terapeuta cuánto puede caminar.
  • Aumente gradualmente la distancia que camina.
  • Trate de no hablar cuando camina.

Monte en una bicicleta estática. Pregúntele al médico o al terapeuta por cuánto tiempo y qué tan fuerte puede hacerlo.

Fortalézcase incluso estando sentado:

  • Utilice pesas pequeñas o tubos de caucho para fortalecer brazos y hombros.
  • Párese y siéntese varias veces.
  • Sostenga las piernas extendidas frente a usted.
Pregúntele al médico cuánto oxígeno debe usar durante las actividades físicas.

Cuidados personales

Consuma comidas más pequeñas y con mayor frecuencia. Podría serle más fácil respirar cuando no tiene el estómago lleno. Trate de consumir 6 comidas pequeñas al día. No tome mucho líquido antes de comer ni con las comidas.

Pregúntele al médico qué alimentos debe comer para obtener más energía.

Si fuma, DEJE DE HACERLO. Manténgase alejado de los fumadores cuando esté fuera y no permita que se fume en su casa. Manténgase alejado de olores fuertes y humos. Haga ejercicios de respiración.

Tome todos los medicamentos que su médico le recetó.

Hable con el médico si se siente deprimido o ansioso.

Manténgase alejado de las infecciones

Hágase aplicar una vacuna antigripal cada año. Pregúntele al médico si debe hacerse aplicar una vacuna antineumocócica (neumonía).

Lávese a menudo las manos, siempre después de ir al baño y cuando esté cerca de personas enfermas.

Manténgase alejado de las multitudes. A las personas que estando resfriadas quieran visitarlo, pídales que usen una mascarilla o que pospongan la visita.

Facilite las cosas para usted en el hogar

Coloque los elementos que usted utilice mucho en sitios en donde no tenga que estirarse ni agacharse para alcanzarlos. Utilice una carreta con ruedas para transportar cosas alrededor de la casa y la cocina. Utilice un abrelatas eléctrico, un lavaplatos y otras cosas que le faciliten los quehaceres domésticos. Utilice utensilios para cocinar (cuchillos, peladoras y cacerolas) que no sean pesados.

Consejos para ahorrar energía:

  • Use movimientos lentos y firmes cuando haga cosas.
  • Siéntese si puede cuando esté cocinando, comiendo, vistiéndose y bañándose.
  • Consiga ayuda para tareas más duras.
  • No intente hacer demasiado en un día.
  • Mantenga el teléfono consigo o cerca.
  • Envuélvase en una toalla en lugar de secarse.
  • Trate de reducir el estrés en su vida.

Irse a casa con oxígeno

Nunca cambie la cantidad de oxígeno que esté fluyendo en su configuración del oxígeno sin preguntarle al médico. 

Tenga siempre una reserva de oxígeno en el hogar o llévela consigo cuando salga. Mantenga consigo en todo momento el número telefónico de su proveedor de oxígeno. Aprenda cómo usar el oxígeno sin peligro en el hogar.

Control

El médico o el personal de enfermería del hospital pueden solicitarle que acuda a una visita de control con:

  • El médico de atención primaria
  • Un terapeuta respiratorio que pueda enseñarle ejercicios respiratorios y cómo usar el oxígeno
  • Un médico especialista de pulmones (neumólogo)
  • Alguien que pueda ayudarlo a dejar de fumar, si usted fuma
  • Un fisioterapeuta, si usted se vincula a un programa de rehabilitación pulmonar

Cuándo llamar al médico

Llame al médico si su respiración:

  • Se está haciendo más difícil.
  • Es más rápida que antes.
  • Es superficial y no puede respirar profundamente.

También llame al médico si:

  • Necesita inclinarse hacia delante estando sentado para respirar más fácilmente.
  • Está usando los músculos que rodean las costillas para ayudarse a respirar.
  • Está teniendo dolores de cabeza con más frecuencia.
  • Se siente soñoliento o confundido.
  • Tiene fiebre.
  • Está expectorando moco oscuro.
  • Las yemas de los dedos o la piel alrededor de las uñas se tornan azules.

Referencias

Raghu G. Interstitial Lung Pulmonary Disease. In: Goldman L, Auseillo D. Goldman: Cecil Medicine. 24th  ed. Philadelphia, PA: Saunders Elsevier; 2011: chap 92.

Revision

Last reviewed 5/29/2012 by David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine; and Denis Hadjiliadis, MD, Assistant Professor of Medicine, Division of Pulmonary, Allergy and Critical Care, University of Pennsylvania, Philadelphia, PA. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc.

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