El vino y la salud cardíaca

Definición

Los estudios han demostrado que los adultos que beben cantidades pequeñas o moderadas de vino blanco y tinto, cerveza y licores destilados (licor fuerte) tienen menos probabilidad de padecer cardiopatía que aquéllos que no beben en lo absoluto o que son bebedores empedernidos.

Nombres alternativos

Salud y vino

Información

El consumo bajo o moderado de alcohol significa tomarse de dos a siete tragos por semana. Beber más puede causar daño al corazón y al hígado. La cardiopatía es la principal causa de muerte en personas que consumen alcohol en exceso.

Algunas de las razones por las cuales el alcohol puede ayudar al corazón cuando se consume en cantidades ligeras o moderadas:

  • Aumenta la cantidad de colesterol HDL ("bueno").
  • Disminuye la probabilidad de formación de coágulos.
  • Reduce la inflamación.
  • Aumenta la actividad de los antioxidantes (el vino tinto contiene antioxidantes llamados flavonoides).

Hay una línea delgada entre el consumo saludable de bebidas y el consumo de riesgo. No se recomienda que uno empiece a beber o que beba con mayor frecuencia simplemente para disminuir su riesgo de sufrir cardiopatía.

La Asociación Estadounidense de Cardiología (American Heart Association) y otros expertos dicen que hay maneras mucho más efectivas para evitar la cardiopatía, entre ellas:

  • Controlar la presión arterial y el colesterol.
  • Seguir una dieta saludable con bajo contenido de grasa y hacer ejercicio.
  • No fumar.
  • Mantenerse en un peso ideal.

Hay mucha más evidencia científica para sustentar estos métodos probados y verdaderos que para sustentar el hecho de beber cantidades moderadas de alcohol.

Cualquier persona que tenga una cardiopatía o insuficiencia cardíaca activa debe hablar con su médico antes de beber alcohol. El alcohol puede empeorar la insuficiencia cardíaca y otros problemas del corazón.

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Referencias

United States Department of Agriculture. Center for Nutrition Policy and Promotion. Dietary Guidelines for Americans. 2010. National Academy Press, Washington, DC, 2010.

Brien SE, Ronksley PE, Turner BJ, Mukamal KJ, Ghali WA. Effect of alcohol consumption on biological markers associated with risk of coronary heart disease: systematic review and meta-analysis of interventional studies. BMJ. 2011;342:d636.

Lange RA, Hillis LD. Toxins and the heart. In: Bonow RO, Mann DL, Zipes DP, Libby P, eds. Braunwald's Heart Disease: A Textbook of Cardiovascular Medicine. 9th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Saunders; 2011:chap 73.

Revision

Last reviewed 6/21/2013 by Linda J. Vorvick, MD, Medical Director and Director of Didactic Curriculum, MEDEX Northwest Division of Physician Assistant Studies, Department of Family Medicine, UW Medicine, School of Medicine, University of Washington. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Bethanne Black, and the A.D.A.M. Editorial team.

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