La nicotina y el tabaco

Definición

El tabaco y la nicotina pueden ser adictivos como el alcohol, la cocaína y la morfina.

Nombres alternativos

Abstinencia de la nicotina; Abstinencia y adicción a la nicotina por el tabaquismo; Adicción a la nicotina por el tabaco sin humo (que no se fuma); Fumar cigarros; Fumar pipa; Tabaco rapé; Consumo de tabaco; Tabaco masticable; El tabaco y la adicción a la nicotina

Causas

El tabaco es una planta cultivada por sus hojas, las cuales se fuman, se mastican o se inhalan para buscar una variedad de efectos.

  • El tabaco contiene un químico llamado nicotina, la cual es una sustancia adictiva.
  • El tabaco también contiene más de 19 químicos conocidos que pueden causar cáncer. Como grupo, se denominan "alquitrán". En el tabaco, se pueden encontrar más de 4,000 otros químicos.

Millones de personas en los Estados Unidos han dejado de fumar con éxito. Aunque el número de fumadores de cigarrillo en los Estados Unidos ha bajado en los años recientes, el número de consumidores de tabaco sin humo ha subido constantemente. Los productos del tabaco sin humo se colocan ya sea en la boca, la mejilla o el labio y se chupan o se mastican, o se colocan en las fosas nasales. La absorción de nicotina del tabaco sin humo es similar al tabaco que se fuma y la adicción todavía es muy fuerte.

Tanto el consumo de tabaco para fumar como del tabaco sin humo ofrecen muchos riesgos para la salud

Síntomas

El uso de la nicotina puede tener muchos efectos diferentes en el cuerpo: 

  • Disminuye el apetito (por esta razón, el temor a aumentar de peso afecta la buena disposición de algunas personas para dejar de fumar).
  • Estimula el estado anímico y puede incluso aliviar la depresión menor. Muchas personas experimentarán una sensación de bienestar.
  • Incrementa la actividad intestinal.
  • Crea más saliva y flema.
  • Incrementa la frecuencia cardíaca alrededor de 10 a 20 latidos por minuto.
  • Incrementa la presión arterial a 5 a 10 mmHg.
  • Puede causar sudoración, náuseas y diarrea.
  • Estimula la memoria y la vigilia. Las personas que con frecuencia consumen tabaco dependen de él para ayudarlos a cumplir ciertas tareas y desempeñarse bien.

Usted puede notar síntomas de abstinencia de nicotina al cabo de 2 a 3 horas después del último consumo de tabaco. Las personas que fumaron por más tiempo o que fumaban un número mayor de cigarrillos al día son más propensas a tener síntomas de abstinencia. Para aquéllos que están dejando de fumar, los síntomas alcanzan su pico máximo aproximadamente de 2 a 3 días después. Los síntomas comunes abarcan:

  • Un deseo vehemente de nicotina
  • Ansiedad
  • Depresión
  • Somnolencia y problemas para dormir, al igual que malos sueños y pesadillas
  • Sentir tensión, inquietud o frustración
  • Dolores de cabeza
  • Incremento del apetito y aumento de peso
  • Dificultad para concentrarse 

Usted puede notar algunos o todos estos síntomas al cambiarse de cigarrillos regulares a cigarrillos bajos en nicotina o cuando reduce significativamente el número de cigarrillos que fuma.

Tratamiento

Es difícil dejar de fumar o de consumir tabaco que no se fuma, pero cualquiera puede hacerlo. Hay muchas maneras para dejar de fumar.

También hay recursos para ayudarle. Los familiares, los amigos y los compañeros de trabajo pueden servir de apoyo. Dejar el tabaco es difícil si usted está actuando solo.

Para tener éxito, realmente tiene que tener el deseo para dejar de fumar. La mayoría de las personas que han dejado de fumar no tuvieron éxito por lo menos una vez en el pasado. Trate de no ver los intentos anteriores por dejar de fumar como fracasos. Véalos como experiencias de aprendizaje.

A la mayoría de los fumadores les resulta difícil romper todos los hábitos que han creado en torno al hecho de fumar.

Un programa para dejar de fumar puede mejorar sus posibilidades de éxito. Estos programas se ofrecen en hospitales, secretarías de salud, centros comunitarios, lugares de trabajo y organizaciones nacionales.

La terapia de reemplazo de nicotina también puede servir. Esto implica el uso de productos que suministran bajas dosis de nicotina, pero ninguna de las toxinas presentes en el humo. Tales productos incluyen una goma de mascar especial, inhaladores, pastillas para la garganta, aerosol nasal o un parche cutáneo. El objetivo es aliviar los deseos vehementes por la nicotina y mitigar los síntomas de la abstinencia.

El médico le puede recetar medicamentos para ayudarle a dejar de fumar  y evitar que recaiga de nuevo. Estos medicamentos ayudan con el ansia por el tabaco y los síntomas de abstinencia.

Expectativas (pronóstico)

Las personas que están tratando de dejar de fumar con frecuencia se desaniman cuando no tienen éxito la primera vez. La investigación muestra que cuantas más veces se intente, mayores probabilidades tendrá de tener éxito - ¡así que no se rinda! Si no tiene éxito la primera vez que intente dejar de fumar, mire lo que funcionó o no funcionó, piense en nuevas maneras de dejar de fumar y vuelva a intentarlo.  A menudo, se necesitan muchos intentos para finalmente romper el hábito.

Posibles complicaciones

Hay muchas más razones para dejar de consumir tabaco. Conocer los riesgos graves para la salud puede ayudar a motivarlo para que deje de fumar. Cuando se utiliza durante un largo período, el tabaco y los productos químicos conexos, como el alquitrán y la nicotina, pueden aumentar su riesgo de muchos problemas de salud.   

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si tiene deseos de dejar de fumar o si ya lo ha hecho y está experimentando los síntomas de la abstinencia. El médico puede ayudar a recomendarle tratamientos, algunos de los cuales sólo están disponibles con prescripción médica.

Figures

Referencias

George TP. Nicotine and tobacco.In: Goldman L, Schafer AI, eds.Cecil Medicine. 24th ed.Philadelphia,PA: Saunders Elsevier; 2011:chap 31.

Burke MV, Ebbert JO, Hays JT. Treatment of tobacco dependence. Mayo Clin Proc. 2008;83:479-483.

Hays JT, Ebbert JO, Sood A. Treating tobacco dependence in light of the 2008 US Department of Health and Human Services clinical practice guideline. Mayo Clin Proc. 2009;84:730-735.

Revision

Last reviewed 12/10/2012 by David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine; A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc., Editorial Team: David Zieve, MD, MHA, David R. Eltz, Stephanie Slon, and Nissi Wang.

Disclaimers

  • The information provided herein should not be used during any medical emergency or for the diagnosis or treatment of any medical condition.
  • A licensed medical professional should be consulted for diagnosis and treatment of any and all medical conditions.
  • Call 911 for all medical emergencies.
  • Links to other sites are provided for information only -- they do not constitute endorsements of those other sites.
A.D.A.M., Inc. Any duplication or distribution of the information contained herein is strictly prohibited. adam.com