Miastenia grave

Definición

Es un trastorno neuromuscular. Los trastornos neuromusculares comprometen los músculos y los nervios que los controlan.

Nombres alternativos

Trastorno neuromuscular: miastenia grave

Causas

La miastenia grave es un tipo de trastorno autoinmunitario. Un trastorno autoinmunitario ocurre cuando el sistema inmunológico ataca por error al tejido sano. En las personas con miastenia grave, el cuerpo produce anticuerpos que bloquean las células musculares para que no reciban mensajes (neurotransmisores) desde la neurona. Los anticuerpos son proteínas producidas por el sistema inmunitario del cuerpo cuando éste detecta sustancias dañinas. Los anticuerpos se pueden producir cuando el sistema inmunitario equivocadamente considera que el tejido sano es una sustancia dañina como en el caso de la miastenia grave.

Se desconoce la causa exacta de la miastenia grave. En algunos casos, está asociada con tumores del timo (un órgano del sistema inmunitario).

La miastenia grave puede afectar a personas de cualquier edad y es más común en mujeres jóvenes y hombres de edad avanzada.

Síntomas

La miastenia grave causa debilidad de los músculos voluntarios. Estos músculos son los que están bajo su control. Los músculos autónomos, como el corazón y el tubo digestivo, por lo general no resultan afectados. La debilidad muscular de la miastenia grave empeora con la actividad y mejora con el reposo.

La debilidad muscular puede llevar a una variedad de síntomas, como:

Pruebas y exámenes

El médico llevará a cabo un examen físico. Esto incluye una evaluación detallada del sistema nervioso (neurológica). Esto puede mostrar:

  • Debilidad muscular, con los músculos del ojo que se afectan primero.
  • Reflejos y sensibilidad (sensación) normales.

Los exámenes que se pueden llevar a cabo abarcan:

Tratamiento

No se conoce cura para la miastenia grave. El tratamiento le puede permitir tener períodos prolongados sin ningún tipo de síntomas (remisión).

Los cambios en el estilo de vida a menudo le permiten continuar con las actividades diarias. Se puede recomendar lo siguiente:

  • Descansar todo el día.
  • Usar un parche para los ojos si la visión doble es molesta.
  • Evitar el estrés y la exposición al calor que pueden empeorar los síntomas.

Los medicamentos que se pueden recetar abarcan:

  • Neostigmina o piridostigmina para mejorar la comunicación entre los nervios y los músculos.
  • La prednisona u otros medicamentos (como azatioprina, ciclosporina o micofelonato mofetil) para inhibir la respuesta inmunitaria, si tiene síntomas graves y otros medicamentos no han funcionado bien.

Las situaciones de crisis son episodios de debilidad de los músculos de la respiración, que pueden ocurrir sin aviso con el uso excesivo o deficiente de medicamentos. Estos episodios por lo general no duran más de unas cuantas semanas. Es posible que se requiera hospitalización y se puede necesitar asistencia respiratoria con un ventilador.

También se puede utilizar un procedimiento llamado plasmaféresis para ayudar a superar la crisis. Este procedimiento consiste en extraer la parte transparente de la sangre (el plasma), la cual contiene anticuerpos. Ésta se reemplaza por plasma donado y libre de anticuerpos o con otros líquidos. La plasmaféresis también puede ayudar a disminuir los síntomas por 4 a 6 semanas y a menudo se emplea antes de la cirugía.

Se puede realizar otro procedimiento llamado infusión de inmunoglobulina. Con este procedimiento, se administra una gran cantidad de anticuerpos útiles directamente dentro del torrente sanguíneo.

La cirugía para extirpar el timo (timectomía) puede dar como resultado una remisión permanente o menor necesidad de medicamentos, especialmente cuando hay un tumor presente.

Si usted tiene problemas en los ojos, el médico puede sugerir lentes prismáticos para mejorar la visión. También se puede recomendar la cirugía para tratar los músculos oculares.

La fisioterapia puede ayudar a mantener su fuerza muscular. Esto es especialmente importante para los músculos que ayudan a la respiración.

Algunos medicamentos pueden empeorar los síntomas y deben evitarse. Antes de tomar cualquier medicamento, consulte con su médico si no le traerá problemas hacerlo.

Grupos de apoyo

El estrés causado por la enfermedad se puede aliviar uniéndose a un grupo de apoyo para la miastenia grave. El hecho de compartir con otras personas que tengan experiencias y problemas en común puede ayudarle a no sentirse solo. 

Expectativas (pronóstico)

No existe una cura, pero es posible una remisión a largo plazo. Usted tal vez tenga que restringir algunas actividades diarias. Las personas que sólo presentan síntomas oculares (miastenia grave ocular) pueden desarrollar miastenia generalizada con el tiempo.

El embarazo es posible para una mujer con miastenia grave, pero es importante la atención prenatal cuidadosa. El bebé puede debilitarse temporalmente y requerir medicamentos durante algunas semanas después del nacimiento, pero por lo general no presenta el trastorno.

Posibles complicaciones

La afección puede causar problemas respiratorios potencialmente mortales, lo cual se denomina una crisis miasténica.

Los pacientes con miastenia grave tienen un riesgo más alto de presentar otros trastornos autoinmunitarios como tirotoxicosis, artritis reumatoidea y lupus eritematoso sistémico (lupus).

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si presenta síntomas de miastenia grave.

Asimismo, acuda a la sala de urgencias o llame al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) si presenta dificultad para respirar o problemas con la deglución.

Figures

Músculos superficiales anterioresDescenso del párpado por ptosis

Referencias

Meriggioli MN, Sanders DB. Disorders of neuromuscular transmission. In: Daroff RB, Fenichel GM, Jankovic J, Mazziotta JC, eds. Bradley’s Neurology in Clinical Practice. 6th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Saunders; 2012:chap 78.

Vincent A, Evoli A. Disorders of neuromuscular transmission. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman’s Cecil Medicine. 24th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Saunders; 2011: chap 430.

Revision

Last reviewed 5/28/2013 by Luc Jasmin, MD, PhD, FRCS (C), FACS, Department of Neurosurgery at Cedars-Sinai Medical Center, Los Angeles CA; Department of Surgery at Los Robles Hospital, Thousand Oaks CA; Department of Surgery at Ashland Community Hospital, Ashland OR; Department of Surgery at Cheyenne Regional Medical Center, Cheyenne WY; Department of Anatomy at UCSF, San Francisco CA. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Bethanne Black, and the A.D.A.M. Editorial team

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