Alta tras resección de la próstata mínimamente invasiva

Nombres alternativos

Prostatectomía con láser - Alta; Ablación transuretral con aguja - Alta; TUNA - Alta; Incisión transuretral - Alta; TUIP - Alta; Enucleación de la próstata con láser de Holmio - Alta; HoLep - Alta; Coagulación intersticial con láser - Alta; ILC - Alta; Vaporización fotoselectiva de la próstata - Alta; PVP - Alta; Electrovaporización transuretral - Alta; TUVP - Alta; Termoterapia transuretral con microondas - Alta; TUMT - Alta

Cuando usted estuvo en el hospital

Le practicaron una resección de la próstata mínimamente invasiva para extirparle parte de la glándula prostática debido a que estaba agrandada. El procedimiento se hizo en el consultorio médico o en una clínica para cirugías ambulatorias. Usted puede haber permanecido hospitalizado durante una noche.

Qué esperar en el hogar

Usted puede realizar la mayoría de sus actividades normales al cabo de unas semanas. Se puede ir para la casa con una sonda vesical. La orina puede tener sangre al principio, pero esto desaparecerá. Se pueden presentar espasmos o dolor en la vejiga durante las primeras 1 a 2 semanas.

Cuidados personales

Tome mucha agua para ayudar a eliminar líquidos a través de la vejiga (8 a 10 vasos de agua al día). Evite el café, las bebidas gaseosas y el alcohol que pueden irritar su vejiga y uretra, el conducto que saca la orina de la vejiga fuera del cuerpo.

Consuma una alimentación saludable y normal con bastante fibra. Puede desarrollar estreñimiento por los analgésicos y el hecho de estar menos activo. Puede usar un ablandador de heces o un suplemento de fibra para ayudar a prevenir este problema.

Tome los medicamentos de la manera que el médico le dijo. Posiblemente necesite tomar antibióticos para ayudar a prevenir infecciones. Consulte con el médico antes de tomar ácido acetilsalicílico (aspirin) u otros analgésicos de venta libre, tales como el ibuprofeno (Advil, Motrin) o paracetamol (Tylenol).

Usted puede ducharse, pero evite los baños en tinas si tiene una sonda. Puede tomar baños en tinas una vez que le quiten la sonda.

Usted deberá cerciorarse de que la sonda esté trabajando adecuadamente. Igualmente necesitará saber cómo limpiar la sonda y el área donde ésta se fija al cuerpo. Esto puede prevenir infección o irritación de la piel.  

Después de que le quiten la sonda:

  • Puede tener algo de escape de orina (incontinencia), lo cual debe mejorar con el tiempo. Usted debe tener un control de esfínteres cercano al normal al cabo de 3 a 6 meses.
  • Aprenderá ejercicios que fortalezcan los músculos en la pelvis, denominados ejercicios de Kegel. Puede hacerlos en cualquier momento que esté sentado o acostado. 

Usted retornará a su rutina normal con el tiempo. No debe realizar ninguna actividad extenuante, subir escaleras, tareas domésticas ni levantar objetos (más de 5 libras) durante al menos una semana. Puede regresar a trabajar cuando se haya recuperado y sea capaz de realizar la mayoría de las actividades.

  • No maneje hasta que ya no esté tomando analgésicos y el médico le diga que no hay problema. Evite los viajes largos en automóvil hasta que le quiten la sonda.
  • Evite la actividad sexual durante 3 a 4 semanas o hasta que se retire la sonda.

Cuándo llamar al médico

Llame al médico o al personal de enfermería si:

  • Es difícil respirar.
  • Tiene una tos que no desaparece.
  • No puede beber ni comer.
  • Su temperatura es de más de 100.5° F (38° C)
  • Su orina contiene un flujo espeso, amarillo, verde o lechoso.
  • Tiene signos de infección (una sensación de ardor al orinar, fiebre o escalofríos).
  • Su chorro de orina no es tan fuerte o no puede orinar del todo.
  • Tiene dolor, enrojecimiento o hinchazón en las piernas.

Mientras usted tenga una sonda vesical, llame al médico si:

  • Tiene dolor cerca de la sonda.
  • Tiene escape de orina.
  • Nota más sangre en la orina.
  • Su catéter parece bloqueado.
  • Nota arenilla o cálculos en la orina.
  • Su orina huele mal o está turbia o de un color diferente.

Referencias

Fitzpatrick JM. Minimally invasive and endoscopic management of benign prostatic hyperplasia. In: Wein AJ, ed. Campbell-Walsh Urology. 9th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2007:chap 88.

Revision

Last reviewed 5/22/2013 by Louis S. Liou, MD, PhD, Chief of Urology, Cambridge Health Alliance, Visiting Assistant Professor of Surgery, Harvard Medical School. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Bethanne Black, and the A.D.A.M. Editorial team.

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