Alta tras esplenectomía en niños

Nombres alternativos

Esplenectomía - niños - alta; Extirpación del bazo - niños - alta

Cuando usted estuvo en el hospital

A su hijo le extirparon el bazo después de aplicarle anestesia general (dormido y sin dolor).

  • Si a su hijo le practicaron una cirugía abierta, el cirujano hizo una incisión (corte) en la mitad de su abdomen o en el lado izquierdo de éste justo bajo las costillas.
  • Si a su hijo le practicaron una cirugía laparoscópica, el cirujano hizo de 3 a 4 cortes pequeños en el abdomen.

Qué esperar en el hogar

La mayoría de los niños se recupera rápidamente después de una extirpación del bazo. La recuperación de la cirugía laparoscópica normalmente es más rápida que la de la cirugía abierta.

Su hijo puede tener algunos de estos síntomas, los cuales deben desaparecer lentamente:

  • Dolor alrededor de las incisiones por unos pocos días.
  • Dolor de garganta a raíz del tubo de respiración. Chupar pedazos de hielo o hacer gárgaras (si el niño tiene la edad suficiente para hacer estas cosas) lo puede calmar.
  • Hematomas, enrojecimiento de la piel o dolor alrededor del corte o cortes.
  • Problemas para respirar profundamente.

Si al niño le extirparon el bazo por un trastorno sanguíneo o un linfoma, puede necesitar tratamiento adicional según el trastorno.

Actividad

Si su hijo es un bebé, trate de no dejarlo llorar por mucho tiempo durante las primeras 3 a 4 semanas después de la cirugía. El hecho de que usted permanezca calmada ayudará a que su bebé también esté calmado. Cuando alce a su bebé, sosténgale tanto la cabeza como las nalgas durante las primeras 4 a 6 semanas después de la cirugía.

Los niños pequeños y niños mayores con frecuencia pararán cualquier actividad si se cansan. No los presione a hacer más si parecen estar cansados.

El médico o el personal de enfermería le dirán cuándo está bien que su hijo retorne a la escuela o a la guardería. Esto puede ser apenas dos o tres semanas después de la cirugía.

Durante las primeras 2 a 3 semanas después de la cirugía, su hijo no debe realizar ninguna actividad donde haya una probabilidad de caerse. Tampoco debe montar en bicicleta, en monopatín ni en patín de ruedas, practicar cualquier deporte de contacto ni alzar cualquier objeto que pese más de 3 libras (1 kg).

Subir escaleras no es problema. Puede nadar después de que las cintas quirúrgicas se hayan desprendido de las incisiones y que el médico lo autorice.

Usted le puede dar paracetamol (Tylenol) a su hijo para el dolor. El médico también puede recetar otro analgésico para usar en casa si su hijo lo necesita.

Verifique que su casa sea segura. Por ejemplo, retire cosas, como alfombras, que podrían ocasionar que su hijo tropiece y se caiga.

Cuidado de la herida

El médico le dirá cuándo puede dejar de cubrir las heridas de su hijo. Cuide las heridas de acuerdo con las instrucciones. Mantenga el área de la herida limpia, lavándola con jabón suave y agua. 

Usted puede retirar los apósitos (vendajes) de la herida y duchar al niño. Si se utilizaron goma o cintas quirúrgicas para cerrar la incisión:

  • Cúbrala con una envoltura de plástico antes de la ducha durante la primera semana.
  • No trate de lavar la cinta ni la goma. Se desprenderán aproximadamente en una semana.

Su hijo no debe mojarse en una bañera ni en un jacuzzi (hidromasaje) ni ir a nadar hasta que el médico diga que no hay problema.

Prevención de infecciones

La mayoría de las personas llevan una vida normal y activa sin el bazo, pero siempre hay un riesgo de contraer una infección. Esto se debe a que el bazo es parte del sistema inmunitario del cuerpo que ayuda a combatir las infecciones

Su hijo será más propenso a contraer infecciones sin el bazo.

  • El riesgo de infección es más alto en los primeros 2 años después de la cirugía o hasta cuando el niño tenga 5 o 6 años de edad.
  • Siempre coméntele al pediatra si su hijo tiene fiebre, dolor de garganta, dolor de cabeza, dolor abdominal o diarrea, o una lesión que rompe la piel. La mayoría de las veces, problemas como éstos no serán serios, pero, algunas veces, pueden llevar a infecciones mayores.

Durante la primera semana después de la cirugía, revise la temperatura de su hijo todos los días.

Pregúntele al pediatra si a su hijo se le deben aplicar estas vacunas:

  • Contra la neumonía.
  • Antimeningocócica.
  • Contra el Haemophilus.
  • Antigripal (cada año).

Su hijo posiblemente necesite tomar antibióticos durante algún tiempo todos los días. Dígale al pediatra si el medicamento le está causando algún problema. No deje de darle los antibióticos antes de la consulta con el pediatra.

Estas medidas ayudarán a prevenir infecciones en su hijo:

  • Enséñele a su hijo a lavarse las manos con frecuencia con agua y jabón. Los miembros de la familia deben hacer lo mismo.
  • Consígale tratamiento para cualquier mordedura, sobre todo de perros, inmediatamente.
  • Coméntele al médico si su hijo viajará fuera del país. Posiblemente necesite llevar antibióticos adicionales, tomar precauciones contra la malaria y verificar que sus vacunas estén al día.
  • Coméntele a todos los profesionales de la salud que lo atienden (odontólogo, médicos, enfermeros o enfermeros de atención primaria) que su hijo no tiene bazo.
  • Pregúntele al pediatra o al personal de enfermería acerca de un brazalete especial para que su hijo lo lleve puesto en donde diga que no tiene bazo.

Otros cuidados personales

Después de la cirugía, la mayoría de los bebés y niños pequeños (menores de 12 a 15 meses) pueden tomar tanta leche maternizada (fórmula) o materna como quieran. Pregúntele primero al pediatra si esto es bueno para su bebé. El pediatra o el personal de enfermería pueden decirle cómo agregarle calorías extras a la leche maternizada.

Bríndeles a los niños pequeños y a los niños mayores una alimentación saludable y regular. El médico o el personal de enfermería le comentarán acerca de cualquier cambio que deba hacer.

Cuándo llamar al médico

Llame al médico o al personal de enfermería si:

  • La temperatura de su hijo está por encima de 101° F (38.3° C).
  • Las heridas quirúrgicas están sangrando, están rojas o calientes al tacto, o supuran una secreción espesa o lechosa de color amarillo o verde.
  • Su hijo tiene dolor que no se alivia con analgésicos.
  • Su hijo tiene dificultad para respirar.
  • Su hijo tiene una tos que no desaparece.
  • Su hijo no puede beber ni comer.
  • Su hijo no está tan activo como de costumbre, no está comiendo y luce enfermo.

Referencias

Shelton J, Holzman MD. The spleen. In: Townsend CM, Beauchamp RD, Evers BM, Mattox KL, eds. Sabiston Textbook of Surgery. 19th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; 2012:chap 57.

Price VE, Blanchette VS, Ford-Jones EL. The prevention and management of infections in children with asplenia or hyposplenia. Infect Dis Clin of North Am. 2007;21:697-710, viii-ix.

Revision

Last reviewed 2/7/2013 by Matthew M. Cooper, MD, FACS, Medical Director, Cardiovascular Surgery, HealthEast Care System, St. Paul, MN. Review provided by VeriMed Healthcare Network.Also reviewed by A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc., Editorial Team: David Zieve, MD, MHA, Bethanne Black, Stephanie Slon, and Nissi Wang.

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