Recuperación después de un accidente cerebrovascular

Definición

Un accidente cerebrovascular sucede cuando el flujo de sangre a cualquier parte del cerebro se detiene.

Cada persona tiene un tiempo de recuperación y necesidad de un tratamiento prolongado diferentes. Los problemas con el hecho de movilizarse, pensar y hablar con frecuencia mejoran en las primeras semanas o meses después de un accidente cerebrovascular. Algunas personas continuarán mejorando en los meses o años después de dicho evento.

Nombres alternativos

Rehabilitación de accidente cerebrovascular; Rehabilitación para accidente cerebrovascular; Recuperación de accidente cerebrovascular; Recuperarse de un derrame cerebral

Información

DÓNDE VIVIR DESPUÉS DE UN ACCIDENTE CEREBROVASCULAR

La mayoría de los pacientes necesitará rehabilitación de un accidente cerebrovascular para ayudarlos a recuperarse después de que salen del hospital. La rehabilitación del accidente cerebrovascular le ayudará a recobrar la capacidad para cuidar de sí mismo.

La mayoría de los tipos de terapia puede hacerse donde usted vive, incluso en la casa.

  • Las personas que no pueden cuidar de sí mismas en la casa después de un accidente cerebrovascular pueden tener la terapia en una parte especial de un hospital o en un centro de rehabilitación o clínica particular.
  • Aquéllos que pueden regresar a su casa podrían ir a una clínica especial o procurar que alguien vaya a su casa.

El hecho de si puede o no regresar a su casa después de un accidente cerebrovascular depende de:

  • Si usted es capaz de cuidar de sí mismo.
  • Cuánta ayuda habrá en casa.
  • Si la casa es un lugar seguro (por ejemplo, las escaleras en la casa podrían no ser seguras para un paciente de accidente cerebrovascular que tenga problema para caminar).

Usted posiblemente necesite ir a un internado o a una clínica de reposo para tener un ambiente seguro.

Para aquéllos que reciben cuidados en el hogar:

  • Puede ser necesario hacer cambios para permanecer libre de caídas en el hogar y el baño, evitar deambular y facilitar el uso de la casa. La cama y el baño deben ser fáciles de acceder. Se deben retirar elementos (como alfombras) que pueden causar una caída.
  • Muchos dispositivos pueden ayudar con actividades como cocinar o comer, bañarse o ducharse, desplazarse por la casa o en otra parte, vestirse y asearse, escribir y usar una computadora, y muchas más actividades.
  • La asesoría familiar puede ayudar a hacerle frente a los cambios requeridos para el cuidado en el hogar. Las enfermeras visitadoras o auxiliares de enfermería, los servicios de voluntarios, las amas de casa, los servicios de protección de adultos, las guarderías para adultos y otros recursos de la comunidad (como el Departamento local para el Envejecimiento [Department of Aging]) pueden servir.
  • La asesoría legal puede ser necesaria. Los documentos de voluntades anticipadas, un poder notarial y otras acciones legales pueden facilitar la toma de decisiones con respecto al cuidado de una persona.

HABLAR Y COMUNICARSE

Después de un accidente cerebrovascular, algunas personas pueden tener problemas para encontrar una palabra o para poder hablar más de una palabra o frase a la vez. O pueden tener problema para hablar del todo, lo cual se denomina afasia.

  • Las personas que han tenido un accidente cerebrovascular pueden ser capaces de juntar muchas palabras, pero éstas pueden no tener ningún sentido. Estos pacientes generalmente no saben que lo que están diciendo no es fácil de entender y pueden resultar frustrados cuando se dan cuenta que otros no los pueden comprender.
  • Puede tomar hasta dos años recuperar el habla y no todas las personas se recuperan por completo.

Un accidente cerebrovascular también puede dañar los músculos que ayudan a hablar. Como resultado, estos músculos no se mueven de la manera correcta cuando usted trata de hablar.

Un terapeuta del lenguaje y un logopeda trabajarán con usted y su familia o los cuidadores. Usted puede aprender muchas formas de comunicarse.

Ver también:

PENSAMIENTO Y MEMORIA

Después de un accidente cerebrovascular, las personas pueden tener:

  • Cambios en su capacidad para pensar o razonar
  • Cambios en el comportamiento
  • Problemas de memoria
  • Pobre capacidad de discernimiento

Estos problemas aumentan la necesidad de precauciones de seguridad.

La depresión después de un accidente cerebrovascular es común y puede empezar poco después un accidente cerebrovascular, aunque los síntomas pueden no comenzar hasta por 2 años después de dicho accidente. Los tratamientos para la depresión abarcan:

  • Incremento de la actividad social (más visitas en la casa o ir a una guardería para adultos en busca de actividades).
  • Medicamentos para la depresión y visitas a un terapeuta o asesor.

PROBLEMAS MUSCULARES, NEUROLÓGICOS Y ARTICULARES

Moverse de un lado para otro y realizar algunas o todas las tareas normales, como vestirse y alimentarse, pueden ser más difíciles después de un accidente cerebrovascular.

Los músculos en un lado del cuerpo pueden estar más débiles o pueden no moverse en lo absoluto. Esto puede comprometer sólo parte del brazo o la pierna o el lado completo del cuerpo.

  • Los músculos en el lado débil del cuerpo pueden estar muy tensos.
  • Puede resultar difícil mover diversas articulaciones en el cuerpo. El hombro y otras articulaciones pueden dislocarse.

Muchos de estos problemas pueden causar dolor después de un accidente cerebrovascular. El dolor también puede ocurrir por cambios en el cerebro mismo. Se pueden usar analgésicos, pero consulte primero con el médico. Las personas que tienen dolor debido a músculos tensos pueden recibir medicamentos que los ayuden con los espasmos musculares.

Los fisioterapeutas, los terapeutas ocupacionales y los médicos entrenados en la rehabilitación le ayudarán a aprender de nuevo a:

  • Vestirse, asearse y comer.
  • Bañarse, ducharse y usar el inodoro.
  • Usar bastones, caminadores, sillas de ruedas y otros dispositivos de apoyo para permanecer tan móvil como sea posible.
  • Posiblemente retornar a trabajar.
  • Mantener todos los músculos tan fuertes como sea posible y permanecer lo más activo físicamente que pueda, incluso si usted no puede caminar.
  • Manejar los espasmos o la rigidez muscular con ejercicios de estiramiento al igual que dispositivos ortopédicos que se ajustan alrededor del tobillo, el codo, el hombro y otras articulaciones.

CUIDADO DE LA VEJIGA Y EL INTESTINO

Un accidente cerebrovascular puede llevar a problemas con el control de esfínteres. Estos problemas puede ser causados por:

  • Daño a parte del cerebro que ayuda a que los intestinos y la vejiga trabajen sin dificultad.
  • No notar la necesidad de ir al baño.
  • Problemas para llegar a tiempo al baño.

Los síntomas pueden abarcar:

  • Pérdida del control intestinal, diarrea (deposiciones sueltas) o estreñimiento (deposiciones duras).
  • Pérdida del control vesical, sentir necesidad de orinar con frecuencia o problemas para vaciar la vejiga.

Ciertos medicamentos que el médico puede recetar pueden ayudar con el control vesical. Es posible que se necesite una remisión a un especialista en la vejiga o el intestino.

Algunas veces, un horario para vaciar la vejiga o los intestinos ayudará. También puede ayudar el hecho de colocar una sillarretrete cerca de donde usted se sienta la mayor parte del día. Algunas personas necesitan una sonda vesical permanente para drenar la orina de su cuerpo.

Para prevenir úlceras en la piel o úlceras de decúbito:

  • Limpiarse después de la incontinencia.
  • Cambiar la posición con frecuencia y saber cómo moverse en una cama, silla o silla de ruedas.
  • Verificar que la silla de ruedas ajuste correctamente.
  • Procurar que los miembros de la familia u otros cuidadores aprendan a tener cuidado con las úlceras cutáneas.

Ver también: prevenir las úlceras de decúbito.

DEGLUTIR Y COMER DESPUÉS DE UN ACCIDENTE CEREBROVASCULAR

Los problemas para deglutir pueden deberse a la falta de atención apropiada al comer o daño a los nervios que lo ayudan a uno a tragar.

Los síntomas de problemas de deglución son:

  • Toser o ahogarse, ya sea durante o después de comer.
  • Sonidos de gorgoteos provenientes de la garganta durante o después de comer.
  • Aclararse la garganta después de beber o tragar.
  • Comer o masticar lentamente.
  • Regurgitar alimento después de comer.
  • Hipo después de tragar.
  • Molestia en el pecho durante o después de tragar.

Un logopeda puede ayudar con los problemas para deglutir y comer después de un accidente cerebrovascular. Se pueden necesitar cambios en la dieta, como espesar los líquidos o comer alimentos en puré. Algunas personas necesitarán una sonda de alimentación permanente, llamada sonda de gastrostomía.

Algunas personas no consumen suficientes calorías después de un accidente cerebrovascular. Los alimentos ricos en calorías o suplementos de alimentos que también contengan vitaminas o minerales pueden prevenir la pérdida de peso y para mantenerlo saludable.

OTRAS CUESTIONES IMPORTANTES

Tanto los hombres como las mujeres pueden tener problemas con la función sexual después de un accidente cerebrovascular, para lo cual pueden servir los medicamentos llamados inhibidores de la fosfodiesterasa de tipo 5 (Viagra o Cialis). Pregúntele al médico si estos fármacos son apropiados para usted. Hablar con un terapeuta o un consejero también puede ayudar.

El tratamiento y los cambios en el estilo de vida para prevenir otro accidente cerebrovascular son importantes. Esto incluye el hecho de comer sanamente, controlar enfermedades como la diabetes y la hipertensión arterial y, algunas veces, tomar medicamentos para ayudar a prevenir dicho accidente cerebrovascular.

Referencias

Dobkin BH. Principles and practice of neurological rehabilitation. In: Bradley WG, Daroff RB, Fenichel GM, Jankovic J, eds. Neurology in Clinical Practice. Philadelphia, Pa: Butterworth-Heinemann Elsevier; 2008:chap 52.

Stein J. Stroke. In: Frontera, WR, Silver JK, eds. Essentials of Physical Medicine and Rehabilitation. 2nd ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2008:chap 149.

Revision

Last reviewed 6/8/2011 by Keven Sheth, MD, Department of Neurology, University of Maryland School of Medicine, Baltimore, MD. Review provided by VeriMed Healthcare Network. Also reviewed by David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine; David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.

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