Espasmos del llanto

Definición

Es una pausa involuntaria en la respiración que ocurre en algunos niños. Involuntario significa que el niño no tiene control sobre esto.

Causas

Los espasmos del llanto pueden comenzar a los dos meses de vida, pero es posible que no empiecen hasta los dos años de edad.

Algunos niños presentan episodios o crisis graves. Por lo general, los episodios cesan cuando el niño llega a la edad de 6 a 8.

Los espasmos del llanto parecen ser una respuesta:

  • Al miedo
  • A dolor o hecho traumático
  • Al hecho de ser asustado o confrontado

Estos eventos pueden causar una reacción en el sistema nervioso del niño, lo cual puede disminuir la frecuencia cardíaca o la respiración por un corto período de tiempo.

Aunque a menudo ocurren con las pataletas, no se cree que los espasmos del llanto sean un acto intencional de rebeldía.

Los espasmos del llanto son más comunes en los niños con:

  • Afecciones genéticas, como el síndrome de Riley-Day y el síndrome de Rett
  • Anemia ferropénica
  • Un antecedente familiar de esta afección (los padres pueden haber tenido espasmos del llanto similares cuando eran niños)

Síntomas

Los espasmos del llanto involuntarios se presentan casi siempre cuando el niño repentinamente resulta enfadado o sorprendido. Después de asustarse o enfadarse, el niño puede quedar sin aliento durante un momento, luego exhalar y dejar de respirar.

Los síntomas pueden abarcar:

  • Piel azulosa o pálida
  • Llanto y luego suspensión de la respiración 
  • Pérdida de la lucidez mental (consciencia) o desmayo
  • Movimiento espasmódico (movimientos cortos similares al de una convulsión)

La respiración normal comienza de nuevo después de un período breve de pérdida del conocimiento. El color del niño mejora con la primera respiración y el episodio termina. Esto puede ocurrir varias veces al día o sólo en raras ocasiones.

Pruebas y exámenes

El médico o el personal de enfermería llevará a cabo un examen físico y hará preguntas acerca de la historia clínica y los síntomas del niño.

Se pueden llevar a cabo exámenes de sangre para ver si hay una deficiencia de hierro.

Otros exámenes que se pueden hacer abarcan:

  • ECG para examinar el corazón
  • EEG para verificar si hay convulsiones 

Tratamiento

Generalmente, no es necesario ningún tratamiento, a menos que haya una deficiencia de hierro u otra afección que cause los episodios. A los niños con una deficiencia de hierro se les administrarán suplementos de este elemento.

Los espasmos del llanto pueden ser una experiencia aterradora para los padres, pero una vez que el médico haya diagnosticado el problema, usted puede tomar las siguientes medidas:

  • Durante un episodio, verifique que su hijo esté en un lugar seguro donde no se vaya a herir o caer.
  • Coloque un paño frío sobre la frente del niño durante una crisis para ayudar a acortar el episodio.
  • Después de la crisis, trate de calmarse y evite prestarle demasiada atención al niño, debido a que esto puede reforzar los comportamientos que llevaron al evento.
  • Evite situaciones que provoquen rabietas, lo cual puede ayudar a reducir el número de crisis.

Los espasmos del llanto que no llevan al niño a desmayarse es mejor ignorarlos, en la misma forma que se ignoran las rabietas. Ver también: rabietas.

Pronóstico

La mayoría de los niños afectados superan estos espasmos del llanto con el tiempo hacia la edad de 4 a 8 años.

Los niños que tienen una crisis epiléptica (convulsión) después de perder el conocimiento durante un espasmo del llanto no parecen tener un aumento del riesgo de padecer un trastorno convulsivo.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico o el personal de enfermería si su hijo parece estar teniendo espasmos del llanto.

Si a su hijo ya le han diagnosticado espasmos del llanto, llame al médico si parecen ocurrir con mayor frecuencia. 

Llame al 911 (en los Estados Unidos) o al número local de emergencias si:

  • Su hijo deja de respirar o tiene problemas con la respiración.
  • Su hijo tiene convulsiones por más de un minuto.

Referencias

 

Walter HJ, DeMaso DR. Age-specific behavioral disturbances. In: Kliegman RM,Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds.Nelson Textbook of Pediatrics.19th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2011:chap 27.1.

Revision

Last reviewed 11/7/2011 by Neil K. Kaneshiro, MD, MHA, Clinical Assistant Professor of Pediatrics, University of Washington School of Medicine. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M., Inc.

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