Fiebre Q temprana

Definición

Es una enfermedad infecciosa que se propaga por medio de animales domésticos y salvajes, al igual que por garrapatas.

Causas

La fiebre Q es causada por la bacteria Coxiella burnetii, la cual habita en animales domésticos como vacas, ovejas, cabras, pájaros y gatos. Algunos animales salvajes y garrapatas también portan dicha bacteria.

Usted puede adquirir la fiebre Q bebiendo leche cruda (sin pasteurizar) o después de inhalar polvo y gotitas aéreas contaminadas con heces, sangre o placentas de animales infectados.

Los síntomas generalmente aparecen de 2 a 3 semanas después de entrar en contacto con la bacteria, lo cual se denomina período de incubación. Algunas personas pueden ser asintomáticas, mientras que otras pueden presentar síntomas de gravedad moderada, semejantes a la gripe. Si se presentan síntomas, se pueden prolongar por varias semanas.

Las personas en riesgo de adquirir la infección abarcan: trabajadores de mataderos o centrales de sacrificio de ganado, veterinarios, investigadores, procesadores de alimentos y personas responsables del cuidado de ovejas y ganado. Los hombres se infectan con más frecuencia que las mujeres y la mayoría de las personas afectadas por esta fiebre tienen entre 30 y 70 años.

En algunas ocasiones, la enfermedad se observa en niños, especialmente en los que habitan en una granja. En los niños infectados menores de 3 años, la fiebre Q generalmente se descubre durante la búsqueda de la causa de una neumonía.

Síntomas

Los síntomas comunes abarcan:

Otros síntomas que se pueden desarrollar abarcan:

Pruebas y exámenes

Un examen físico puede revelar crepitaciones en los pulmones o hepatomegalia y esplenomegalia. En las etapas tardías de la enfermedad, se puede escuchar un soplo cardíaco.

Los exámenes que se pueden hacer abarcan:

  • Una radiografía de tórax para detectar neumonía u otros cambios.
  • Exámenes de sangre para buscar anticuerpos contra Coxiella burnetti.
  • Pruebas de la función hepática.
  • Conteo sanguíneo completo (CSC).
  • Tinción tisular en tejidos infectados para identificar la bacteria.
  • Electrocardiografía o ecocardiografía para examinar el corazón.

Tratamiento

El tratamiento con antibióticos puede acortar la duración de la enfermedad y entre los más comúnmente usados están la tetraciclina y la doxiciclina. La tetraciclina administrada por vía oral no se debe usar en mujeres embarazadas ni en niños que todavía tengan algunos dientes de leche, ya que puede decolorar de manera permanente los dientes en crecimiento.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de las personas mejora con tratamiento. Sin embargo, las complicaciones pueden ser muy graves y algunas veces incluso potencialmente mortales. La fiebre Q siempre se debe tratar si se reconoce como la causa de síntomas.

Posibles complicaciones

En raras ocasiones, se presenta una infección cardíaca que puede llevar a síntomas graves o incluso la muerte si no se trata. Otras complicaciones pueden abarcar:

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si presenta síntomas de fiebre Q. También consulte si le han tratado una fiebre Q y los síntomas reaparecen o si se presentan nuevos síntomas.

Prevención

La pasteurización de la leche destruye las bacterias que causan la fiebre Q temprana. Igualmente, se recomienda inspeccionar los animales domésticos para buscar signos de la fiebre en caso de que personas que hayan estado en contacto con ellos hayan presentado síntomas de esta enfermedad.

Referencias

Marrie TJ, Raoult D. Coxiella burnetii (Q fever). In: Mandell GL, Bennett JE, Dolin R, eds. Principles and Practice of Infectious Diseases. 7th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Churchill Livingstone; 2009:chap 189.

Raoult D. Rickettsial infections. In: Goldman L, Schafer AI,eds. Cecil Medicine. 24th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2011:chap 335.

Revision

Last reviewed 8/15/2012 by David C. Dugdale, III, MD, Professor of Medicine, Division of General Medicine, Department of Medicine, University of Washington School of Medicine. Jatin M. Vyas, MD, PhD, Assistant Professor in Medicine, Harvard Medical School; Assistant in Medicine, Division of Infectious Disease, Department of Medicine, Massachusetts General Hospital. Also reviewed by David Zieve, MD, MHA, Medical Director, A.D.A.M. Health Solutions, Ebix, Inc.

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